¿Estás listo para cuando llegue la oportunidad perfecta? 🤔
En los negocios, las conexiones más valiosas suceden a menudo en los momentos menos esperados. Ahí es donde entra en juego el Elevator Pitch (o “discurso de ascensor”): una presentación breve, convincente y natural de tu emprendimiento, diseñada para captar la atención en cuestión de segundos, sin sonar como un anuncio forzado.
Un buen Elevator Pitch no vende, conecta. Es tu tarjeta de presentación hablada, y puede marcar la diferencia entre una oportunidad perdida y una puerta abierta.
Aquí te compartimos las 5 claves esenciales para elaborar uno que deje huella:
- Preséntate con claridad y confianza
Empieza con tu nombre y el de tu negocio de manera directa. Una primera impresión clara genera cercanía y profesionalismo desde el primer instante.
- Identifica el problema que resuelves
Conecta con tu audiencia describiendo una necesidad real y compartida. Este paso asegura que quienes te escuchan se sientan identificados y entiendan por qué tu propuesta importa.
- Explica tu solución de forma concreta
Aquí es donde presentas tu producto o servicio de manera sencilla. Evita tecnicismos: habla en términos de beneficios y cómo mejora la situación de tu cliente.
- Destaca tu propuesta de valor única
¿Qué te hace diferente? Explica por qué tu solución es mejor o distinta a las demás. Ya sea por el enfoque, el ahorro, la calidad o la experiencia, define ese factor diferenciador.
- Invita a la interacción
Termina con una llamada a la acción clara y natural: invita a una reunión breve, a visitar tu web o a intercambiar tarjetas. El objetivo es seguir la conversación, no cerrar una venta en ese momento.
Un buen Elevator Pitch es como un buen apretón de manos: breve, firme y memorable. Con estas claves podrás prepararte para esos encuentros que pueden cambiar el rumbo de tu negocio.